Consejos para mejorar la alimentación de los niños

Un nuevo año escolar está por iniciarse y para hacer que los niños adquieran hábitos alimentarios saludables recomendamos seguir unos consejos prácticos:

1. Realizar 5 comidas al día, dándole mayor importancia al desayuno, de lo contrario, al salteárselo, no cubre las necesidades de nutrientes del día. En un rico desayuno nutritivo se deberá incluir alimentos farináceos, alimentos del grupo de los lácteos y de las frutas.

 

 

2. Hacer caso a nuestra sensación de saciedad. No quedarnos con hambre, pero tampoco sentirnos demasiado llenos.

3. Planificar una dieta variada donde se priorice más la calidad de los alimentos y no tanto la cantidad. Para ayudarnos podemos utilizar la pirámide de alimentos (Naos), ya que divide y clasifica los alimentos en función de si su consumo recomendado es diario, semanal u ocasional.

 

4. Asegurarse una ingesta adecuada de lácteos suficiente para cubrir las necesidades de calcio. Se recomiendan entre dos y cuatro raciones de leche y productos derivados.

5. Disminuir el consumo de alimentos refinados y elegir cereales integrales por sus múltiples beneficios para la salud. Son más ricos en nutrientes, previenen el estreñimiento, disminuye el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, mejoran la circulación sanguínea entre otros beneficios. En niños con poco apetito puede que les sacie antes y podría cambiarse por cereales refinados.

 

 

6. Disminuir el consumo de sal evitando tener el salero en la mesa y evitando alimentos procesados y de aperitivos ya que contienen grandes cantidades de sal.

7. Evitar alimentos procesados como, dulces, golosinas y fomentar el consumo de frutas, frutos secos y comida preparada en casa. Otra opción es eliminar las tentaciones en casa y dejar a su alcance otros alimentos más saludables, como frutas, frutos secos o algunas verduras como zanahorias.

 

8. El agua debe ser la bebida habitual y el consumo de refrescos azucarados y de zumos dejarlos para ocasiones especiales. Igual que con los alimentos, eliminar las tentaciones y sólo comprarlos en las ocasiones especiales es una buena opción para evitar su consumo excesivo.

9. Se aconseja que nuestros hijos nos acompañen a comprar la comida y hacerles partícipe de las preparaciones de los alimentos. Implicarlos en estas tareas además refuerza vínculos afectivos muy positivos para el núcleo familiar.

 

 

10. El ambiente de la hora de la comida debe ser relajado, sin distracciones y debemos acostumbrarlos a realizar las comidas en familia evitando la televisión y los juegos.

11. Si el niño presenta alguna dificultad para masticar algún alimento, sobretodo en edades más tempranas, podemos ofrecerle alternativas que puedan tolerar bien. Y siempre respetaremos sus gustos y preferencias alimentarias.