El Colegio Antonio Raimondi concibe la educación como un proceso de humanización permanente que coloca a la persona en el centro de su pedagogía y organización. Busca formar sujetos y comunidades que vivan una vida plenamente humana y que, desde una profunda formación integral, constituyan una ciudadanía consciente y activa comprometida con el bien común.

Tiene en cuenta que el proceso educativo se da en lo cotidiano y en los distintos ámbitos de nuestra vida.

Se destacan como rasgos básicos:

  • Una relación educadora auténtica donde se cuida la calidad de la educación educativa. El testimonio personal del profesor es esencial en este encuentro de dos libertades.
  • Un clima educativo como condición necesaria y previa a la puesta en práctica de unos principios pedagógicos y metodológicos. En este clima de familia lo esencial es el amor y la tolerancia, este favorece la expansión en libertad, el respeto y valoración mutuos, la alegría, el diálogo fluido, el trabajo y el estudio, fruto del ejercicio de la responsabilidad, teniendo como consecuencia la puesta en práctica de una disciplina que nace de dentro y no de la imposición de normas.
  • Logrando este clima, la participación de todos los miembros de la comunidad educativa brota espontáneamente.

Nuestra propuesta pedagógica se sustenta en unos principios:

1. LIBERTAD RESPONSABLE. Ésta se infiere del ejercicio de la misma que se considera deseable en la escuela. Los espacios de libertad de los alumnos, su participación en las diferentes actividades del colegio desde edad muy temprana, la continua solicitud de su iniciativa y participación, la asunción progresiva de responsabilidades y funciones.

2. PARTICIPACIÓN. El Colegio coloca el principio de participación como una de las notas distintivas de su pedagogía. El trabajo por una sociedad más participativa y más democrática debe empezar desde muy temprano, poniendo las bases de la misma, viviendo experiencias de participación en la escuela que son posibles en un clima de familia donde se acentúan los estímulos, se acogen las iniciativas y se afirma la corresponsabilidad para lo que es indispensable la confianza en la persona.

3. CONTEXTUALIZACIÓN. Este principio hace referencia a dos puntos fundamentales:

  • Partir de la realidad del alumno, de sus necesidades, motivaciones y experiencias previas para propiciar aprendizajes significativos.
  • Conocer de forma profunda y reflexiva la realidad para formar sujetos capaces de un compromiso solidario con el mundo que viven.

DIFERENCIACIÓN. Cada persona es original y diferente y, por lo tanto, única. Se trata de potenciar que cada alumno sea él mismo, que dé lo mejor de sí, valorando la voluntad, el esfuerzo propio y ajeno para una sana convivencia, la riqueza de la diversidad y la complementariedad y la ayuda mutua lo que favorecerá el empeño en la propia formación y descubrimiento de las capacidades personales así como el respeto al ritmo personal y los diferentes estilos de aprendizaje.

5. CREATIVIDAD. Los alumnos deben llegar a dar soluciones nuevas a los problemas que una perspectiva globalizadora les va presentando.